miércoles, 2 de noviembre de 2011

LA ADULTEZ


LA ADULTEZ

Este período, que se extiende entre los 40 y los 65 años es un momento de transición, de replanteo de la vida y duelo por varias pérdidas. Constituye una etapa estresante para la mayoría de las personas, pero llena de oportunidades.
Es un tiempo de búsqueda dentro del alma, de cuestionamiento y evaluación de los logros alcanzados a lo largo de la vida. Una vez que se ha hecho el balance acerca del tiempo vivido, nuevamente se realizan elecciones. Muchas veces, éstas están definidas por eventos más o menos traumáticos como divorcio, enfermedad, cambio de ocupación.


Adultez Temprana o Adulto Joven



Desde los 18 hasta los 30/40 años aprox. Es el comienzo de la mayoría de edad. Muchos caracterizan la adultez temprana como el período que va desde los 18 años (cuando se es legalmente adulto) hasta el momento en que el individuo encuentra empleo y asume sus roles familiares: funda una familia, tiene hijos, entre otros.

·     En lo biológico, las funciones están en su máximo funcionamiento, están estables, lo que se traduce en seguridad, poder y dominio, hay fortaleza, energía y resistencia        física. Un funcionamiento intelectual consolidado.
·         A nivel psicológico, la sensación de dominio se manifiesta en un sentimiento de autonomía, lo que permite utilizar las energías de forma más eficiente. Control de emociones y encuentra intimidad.
·        Para la sociedad, estos años son los más importantes de toda la vida. Hay consolidación de la identidad y comienzo de la realización del proyecto de vida. Adaptación a la vida social.

Desarrollo Social y Personalidad:

Se trata de una fase de importantes cambios sociales en los ámbitos de la vida profesional y familiar, cambios que se resumirían en la apropiación de aquellos roles requeridos para la ejecución de una serie de tareas como la elección de un compañero, comienzo de una ocupación, aprendizaje en la convivencia marital, paternidad y cuidado de los hijos, atención del hogar, adquisición de responsabilidades cívicas, localización de un grupo de pertenencia, entre las principales.

Según Erickson, el adulto joven se mueve entre la intimidad y el aislamiento, es una etapa en que la persona está dispuesta a fundar su identidad con la de otros. Está preparado para la intimidad, se tiene la capacidad de entregarse a afiliaciones y asociaciones concretas y de desarrollar la fuerza necesaria para cumplir con tales compromisos, aún cuando impliquen sacrificios significativos. La afiliación y el amor son las virtudes o fortalezas que se asocian a esta etapa. Hay construcción y establecimiento de un estilo de vida, se organiza la vida de forma práctica, se llevan a cabo propósitos. Por otra parte, también hay mucha exploración y aprendizaje (no todos los roles que se asumen son definitivos).

Trabajo:

El trabajo está fuertemente ligado con todos los aspectos del desarrollo intelectual, físico social y emocional. En general, las diferencias de edad en el desempeño parecen depender mucho de cómo se mide el desempeño y de las demandas de una clase de trabajos específico.
A la larga, los trabajadores jóvenes (de menos de 35 años), quienes están en el proceso de labrar su carrera, están menos satisfechos con sus trabajos, en general, de lo que estarán más tarde. Son menos comprometidos con sus empleos, menos comprometidos con sus empleadores y tienen más probabilidad de cambiar empleo de la que tendrán más tarde en la vida. Con respecto a la satisfacción y permanencia en el trabajo, no hay diferencias claras de edad en aspectos específicos de la relación de trabajo, estos se encuentran asociados con la promoción, supervisión, compañeros de trabajo y el salario.

Matrimonio:

Principalmente se da la tarea de la intimidad. La gran mayoría, tanto hombres como mujeres, se casa en este período (25-34 años). Implica, además, la posibilidad de ser padres, el complementarse y completarse, diferentes tareas y necesidades psicológicas, interdependencia, necesidad de amor. Lo que se construye entre ambos es un espacio psicológico común.

Constituir una pareja exige el establecimiento de un compromiso con el otro; para hacer el proyecto hay que negociar; hay una construcción de la identidad de pareja que pasa por el proyecto común, su realización; hay una fusión de identidades (no sólo para satisfacer al otro, sino para lograr una identidad común). Para esto, deben predominar los sentimientos amorosos por sobre los agresivos. La pareja se hace cargo de sus propios conflictos y no los ventila con los demás.

Existe la capacidad de entablar relaciones duraderas, donde hay una apreciación de la pareja y no hay una tendencia explotadora (dominado-dominador), sino cooperación. Se debe tener una escala de valores compartida por ambos, asumiendo la responsabilidad ética del compromiso que se establece con el otro.

Ser Padres:

Los nuevos padres tienen una serie de expectativas acerca de cómo serán como padres, las que se van modificando con la experiencia, para volverse más realistas estas expectativas. Ser padre ofrece la posibilidad de ver, más íntimamente, cómo se desarrolla alguien del sexo opuesto. Posibilita una mejor comprensión de la pareja al vivir juntos la experiencia de la paternidad y maternidad. No obstante, el embarazo en la mujer puede generar ansiedad, pero lograrlo da seguridad. Concebir un hijo otorga inseguridad sobre el cuidado del mismo y su crianza, pero también proporciona mucha seguridad, ya que es un estímulo para la integración y elaboración de la sexualidad.

Al ser padre se amplían las relaciones sociales, en función de los hijos. Ofrece la posibilidad de identificarse con los propios padres, prepararse para las etapas que vienen. La paternidad es una fuente de gratificación muy grande. Los hijos van pasando por etapas que requieren de actitudes especiales de parte de los padres. Lo que sirvió en una etapa no tiene por qué servir en otra.


Adultez Media



Desde los 30/40 hasta los 45/60 años aprox. En esta etapa las personas participan plenamente en las actividades sociales. Se ingresa en la vida profesional. Las principales preocupaciones son encontrar un trabajo permanente y encontrar cónyuge para formar un hogar. Se consolidan los roles sociales y profesionales.
Después de los 30 empieza un ligero declive de las funciones físicas. Se mantienen en esta etapa los roles sociales y profesionales. Es un período especialmente propenso para echar la vista atrás y ver que ha sido de los sueños, ilusiones y proyectos anteriores. Se trata también de una etapa de gran productividad, especialmente en la esfera intelectual y artística, y es en definitiva el período en el que se consigue la plena autorrealización.

Cambios Emocionales y Personales:

El cambio por el lado sexual conduce a manifestaciones más afiliativas y afectivas en los hombres, incorporando características femeninas a su personalidad, mientras que las mujeres aparecen como más agresivas y asertivas. Erikson habla de que en esta etapa la persona atraviesa el conflicto entre generatividad y estancamiento, donde la generatividad implica el dar lo más auténtico, lo propio, aquello que ha pasado por la propia experiencia y se manifiesta en los hijos, valores, trabajo y la relación con los demás. Cuando tal enriquecimiento falta por completo, tiene lugar un sentimiento de estancamiento y empobrecimiento personal, llevando a invalidez física o psicológica. Debido a esto, se produce una reorganización o reestructuración de la identidad, redefinición de la imagen corporal (crisis, canas, calvicie, entre otros), redefinición de las relaciones con los padres (si todavía están vivos), los hijos y la pareja, evaluación de los planes que se proyectaron desde la adolescencia , reconocimiento de que queda poco por vivir, lo que genera cuestionamientos acerca de lo que se ha hecho y lo que queda por hacer.

Factores Psicosociales

El logro de la estabilidad, más los cambios físicos propios de esta etapa, generan una fase de introversión que se relaciona con el proceso de individuación . Al haber dominado las presiones externas se puede dedicar la energía al conocimiento de sí mismo. Debido a esto, se espera que el adulto medio se conozca más, que el sí mismo se vuelva más auténtico, en el sentido de que se tiene una visión más realista de la vida. Se viven procesos de duelo (cómo era antes, cómo soy ahora, qué me queda por vivir). Las relaciones con el mundo externo se hacen más selectivas.
Las personas adultas son más conscientes de sus limitaciones, tienen miedo al fracaso. En esto juegan un papel muy importante la experiencia anterior, los éxitos y fracasos. Existe una mayor tolerancia a la frustración. Valoración más alta de la paciencia. Las funciones del Yo se vuelven más eficientes, pues se puede vivir estados emocionales sin desbordarse ni perjudicar a otros. Los cambios ponen a prueba la madurez de la personalidad.

Aprendizaje y Motivación

La capacidad de aprendizaje depende de la motivación y de los intereses de las personas más que de su inteligencia. Las personas adultas, en general, tienen menos curiosidad para aprender cosas nuevas. Aprenden porque quieren, libre y voluntariamente, en la medida en que están motivadas para ello.


1.    Motivaciones Extrínseca:

  •  Solucionar problemas o necesidades  concretas.
  • Adaptación profesional 
  • Promocionarse en el trabajo y lo que supone como promoción social. Debido a esto, el desarrollo tecnológico ha complicado la vida  profesional e impone un continuo reciclaje Ayudar a los hijos en los estudios.


2.    Motivaciones Intrínsecas

  •  La satisfacción personal y aumentar el sentido   de autoestima
  •  Abrirse nuevos caminos en la rutina diaria, para   desarrollar una vida más plena.
  • Mayor seguridad en el medio personal tanto   familiar como profesional. Adaptarse a los cambios sociales.


El Trabajo

Se perciben limitaciones de los proyectos personales hacia atrás y hacia el futuro. 
Lleva a cabo planes y proyectos. Se trata de reorientar creativamente la energía. Se desarrolla la sensación de continuidad del propio proyecto. Se asume el rol de tutor, más liderazgo respecto a las generaciones nuevas. Posibilita desarrollar diferentes aspectos de sí mismo, tanto al tutor como al tutoreado. Esto permite que el tutor se sienta valorado en lo profesional. Posibilita la sublimación de aspectos agresivos frente a los más jóvenes. El rol de tutor supone la capacidad de identificarse con los logros de las personas más jóvenes, fortalece sus habilidades, lo apoya, guía y aconseja, facilitando el desarrollo general. Sirve como modelo en distintos ámbitos.

Pareja

Se requiere un reordenamiento de la vida matrimonial, por el fenómeno del nido vacío. Ahora se pueden abordar temáticas que antes no se podía por dedicación a los hijos. Surgen conflictos que estaban latentes a lo largo de la vida de la pareja que no se habían resuelto por alguna razón. Pasar más tiempo junto produce dificultades en la relación diaria, se requiere un sistema diferente que permita un acomodo real. Dentro de la revisión de la crisis se concluye que la pareja comparte todo un pasado común que permite la proyección de la vejez en conjunto, lo que da tranquilidad a la pareja. Estos signos cambian la perspectiva del tiempo, aparece la conciencia de la muerte personal. Se genera una adaptación en la proyección de metas, haciendo un análisis de los proyectos pasados y futuros. Esto se plantea como una crisis normativa. Se da una mejor comprensión en todos los ámbitos por la inversión de roles. Esta crisis favorece la integración, pues la pareja constituye una fuente de aceptación de los cambios corporales.

Tanto en la etapa de la adultez temprana como en la adultez media, la sociedad establece algunos criterios, tomando como base lo que se demuestra durante estas etapas (cambios físicos, las relaciones, el trabajo, factores psicosociales y otros), estos sirven de guía para categorizar no solo por la edad, sino también por el comportamiento, esto permite definir si el adulto según su edad cumple o no con lo que establece la sociedad. Entonces, si es aceptado y se adapta representa un adulto maduro y cuando no lo logra es un adulto inmaduro.


PSICOLOGÍA Y DESARROLLO INFANTIL






El estudio del comportamiento de los niños desde el nacimiento hasta la adolescencia, se conoce con el nombre de psicología infantil o psicología evolutiva, incluye sus características físicas, cognitivas, motoras, lingüísticas, emocionales y sociales. Los psicólogos infantiles intentan determinar como las variables ambientales y las características biológicas, interactúan e influyen en el comportamiento, así como explicar cómo se interrelacionan los cambios conductuales.

El psicólogo estaunidense Arnold Gessel, creó un instituto en la Universidad de Yale para estudiar a los niños, introduciendo el método de la filmación para analizar el comportamiento infantil, planteando por primera vez un desarrollo intelectual por etapas. Los resultados ofrecieron gran información sobre el desarrollo evolutivo, pero no hacían referencias sobre las variables ambientales. Sigmund Freud, hizo hincapié en la influencia de las variables ambientales sobre el desarrollo del niño, resaltando la importancia del comportamiento de los padres durante la infancia y estableciendo una serie de teorías básicas sobre el desarrollo de la personalidad.

John B. Watson, principal representante del conductismo, insistió también en la importancia de las variables ambientales analizadas como estímulos condicionantes. A comienzos de la década de 1960, los trabajos realizados por el psicólogo suizo Jean Piaget, dio lugar a teorías más avanzadas sobre el desarrollo infantil, ya que utilizan métodos de observación y experimentales, teniendo en cuenta las variables biológicas y ambientales.

Crecimiento físico-biológico:

En los 3 primeros años se produce un aumento de peso y estatura muy rápido, que luego se mantiene constante hasta la adolescencia, cuando suelen darse el “estirón” final. Estudios avanzados han determinado que dichos aumentos (peso y talla), dependen de la salud del niño, nutrición y condiciones ambientales.

Actividad motora: 

Entre el nacimiento y los 2 años suceden cambios muy drásticos en este aspecto, el niño pasa de los movimientos reflejos incoordinados del recién nacido a la coordinación motriz del adulto, a través de una serie de pautas complejas de desarrollo graduales y continuas, por ejemplo: el caminar que suele dominarse entre los 13 y 15 primeros meses, surge de una secuencia de catorce etapas sucesivas. Luego de adquirir las destrezas motoras básicas, el niño comienza a integrar sus movimientos con otras capacidades perceptivas, como la espacial, la cual es crucial para lograr la coordinación viso – motriz (ojo – mano).
Los años intermedios de la niñez se caracterizan por un alto nivel de actividad y por los graduales progresos fisiológicos que ayudan al pre-escolar a refinar las habilidades motoras y la coordinación. Tales progresos son evidentes no solo en los juegos de los niños, sino también en el dominio de destrezas como la escritura. El mando que adquieren sobre su cuerpo durante este periodo les produce sentimientos de competencia y de autoestima, los cuales son indispensables para una buena salud mental

Formación de la personalidad:

Los diversos aspectos del desarrollo del niño abarcan el crecimiento físico, los cambios en el orden psicológico y emocional, así como la adaptación social. Muchos factores condicionan las pautas de desarrollo y el ritmo en que se suceden. La mayoría de los investigadores, coinciden en que dichas pautas son influenciadas tanto por condiciones genéticas como ambientales, es el caso del desarrollo de gemelos monocigóticos, que crecen en ambientes distintos y gemelos que han crecido juntos. La hipótesis de estos estudios es que si la carga
genética es determinante, los gemelos separados serán tan similares en la mayoría de los aspectos medidos, como los que han vivido juntos, se descubrió lo inverso. Incluso sus personalidades son diferentes.


Las teorías de la personalidad intentan describir como se comportan las personas para satisfacer sus necesidades físicas y fisiológicas. La incapacidad para satisfacer tales necesidades crea conflictos personales. En la formación de la personalidad los niños aprenden a evitar los conflictos y a manejarlos cuando inevitablemente ocurren. Una respuesta normal para las situaciones conflictivas es recurrir a los mecanismos de defensa como la racionalización o la negación (por ejemplo, rechazando haber tenido alguna vez una meta u objetivo específico, aunque sea obvio que se tuvo). Aunque todos han empleado mecanismos de defensa, se debe evitar convertirlos en el único medio de enfrentarse a los conflictos. Un niño con una personalidad   equilibrada, integrada se siente aceptado y querido, lo que le permite aprender una serie de mecanismos apropiados para manejarse en situaciones conflictivas, esto lo va a prendiendo a través del juego social.

El juego social de los niños revela la existencia de una “cultura de la niñez” con sus costumbres, reglas, juegos, rituales, entre otros, todo lo cual posiblemente ayuda a entender la gran complejidad del mundo que lo rodea y a adaptarse a él. Los padres influyen profundamente en la formación de la personalidad de los niños y en su desarrollo social. Sirven de modelo, esperan ciertas respuestas y conductas de sus hijos e imponen sistemas de premios y castigos. Los hijos de padres rigurosos, tienden a ser dependientes y sumisos. La tolerancia puede producir niños activos y extrovertidos o bien desobedientes y agresivos, según los padres que sean afables y receptivos o bien hostiles y negligentes. Los niños sobre – protegidos, por lo general tiene graves problemas de ajuste.

Relaciones sociales:

Las relaciones sociales infantiles suponen interacción y coordinación de los intereses mutuos, en las que el niño adquiere pautas de comportamiento social a través de los juegos, especialmente dentro de lo que se conoce como “su grupo de pares”. Los años de la niñez son un periodo de amistades muy íntimas, pero temporales, que satisfacen las necesidades de dominio y sumisión. Sirve de vehículo a la auto expresión. De esta manera pasan, desde los años previos a su escolarización hasta su adolescencia, por sistemas sociales progresivamente más sofisticados que influirán en sus valores y en su comportamiento futuro.

La transición hacia el mundo social adulto es apoyada por los fenómenos de liderazgo dentro del grupo de iguales, donde se distribuyen roles distintos a los diferentes miembros en función de su fuerza o debilidad. Además el niño aprende a sentir la necesidad de comportarse de forma cooperativa, a conseguir objetivos colectivos y a resolver conflictos entre individuos. La conformidad (acatamiento de las normas del grupo social) con este grupo de pares alcanzara su cuota máxima cuando el niño llegue a la pubertad, a los 12 años aproximadamente, y nunca desaparecerá del comportamiento social del individuo, aunque sus manifestaciones entre adultos sean menos obvias

Socialización:

El proceso mediante el cual los niños aprenden a diferenciar lo aceptable (positivo) de lo inaceptable (negativo) en su comportamiento se llama socialización. Se espera que los niños aprendan, por ejemplo que las agresiones físicas, el robo y el engaño son negativos, y que la cooperación, la honestidad y el compartir son positivos. Algunas teorías sugieren que la socialización solo se aprende a través de la imitación o a través de un proceso de premios y castigos
Sin embargo las teorías más recientes destacan el papel de las variables cognitivas y perceptivas, del pensamiento y el conocimiento, y sostienen que la madurez social exige la comprensión explícita o implícita de las reglas del comportamiento social aplicadas en las diferentes situaciones.
La socialización también incluye la comprensión del concepto de moralidad. El psicólogo estadounidense Lawrence Kohiberghas demostró que el pensamiento moral tiene tres niveles: en el inferior las reglas se cumplen solo para evitar el castigo (nivel característico de los niños más pequeños) y en el superior el individuo comprende racionalmente los principios morales universales necesarios para la supervivencia social.

El juicio moral se presenta a raíz del aprendizaje social como una defensa en contra de la ansiedad o de los procesos cognitivos. Según Piaget, el niño empieza como un realista moral que cree en la realidad física de las reglas y que juzga las acciones ajenas exclusivamente en términos de las consecuencias. Al cabo de un tiempo, llega a la etapa del relativismo moral en el cual comprende que las reglas son deficientes invenciones del ser humano y que son las intenciones del individuo las que determinan la moralidad de su conducta.

La conducta de los individuos también puede explicarse a través de las principales teorías evolutivas de la personalidad propuesta por S. Freud y de la percepción y cognición de Jean Piaget, ambas explican el desarrollo humano en la conjunción de variables ambientales y biológicas.

Teoría de la personalidad según Freud:

Esta teoría sostiene que una personalidad sana requiere satisfacer sus necesidades instintivas, a la que se oponen el principio de la realidad y la conciencia moral, representados desde una perspectiva estructural por las tres instancias de la personalidad: el ELLO (fuente de los impulsos instintivos), elYO (instancia intermedia, que trata de controlar las demandas del Ello y las del Super yo adaptándolas a la realidad) y el SUPER YO (representación de las reglas sociales de la realidad incorporadas por el sujeto, especie de conciencia moral). La relación de estas tres instancias va a depender del centro fisiológico. El centro fisiológico de los impulsos instintivos se modifica con la edad, y los períodos de los diferentes centros se denominan etapas. El ELLO de los recién nacidos, por ejemplo, alcanza su máxima satisfacción al mamar, actitud que define la etapa oral, primera etapa de las cuatro que permiten llegar a la sexualidad adulta. Freud integró en su teoría las variables biológicas y las variables ambientales.

Teoría del desarrollo cognitivo propuesta por Piaget:

Esta teoría describe los estadios de desarrollo cognitivo desde la infancia hasta la adolescencia: como las estructuras psicológicas se desarrollan a partir de reflejos innatos, se organizan durante la infancia en esquemas de conducta, se internalizan durante el segundo año de vida como modelos de pensamiento, y se desarrollan durante la infancia y la adolescencia en complejas estructuras intelectuales que caracterizan la vida adulta. Piaget divide el desarrollo cognitivo en cuatro períodos importantes:






Etapas
Edad
Características
Inteligencia sensorio motriz
Desde el nacimiento hasta los 2 años aproximadamente.
La conducta del infante es esencialmente motora. El infante pasa de realizar movimientos reflejos inconexos al comportamiento coordinado, pero aún carece de la formación de ideas para operar con símbolos, ni piensa mediante conceptos.
Pensamiento preoperacional
Desde los 2 años hasta los 7 años aproximadamente
El niño es capaz ya de formar y manejar símbolos, pero aún fracasa en el intento de operar lógicamente con ellos, se inician los juegos simbólicos, dibujos, imágenes mentales y el desarrollo del lenguaje hablado.
Operaciones intelectuales concretas
De los 7 a los 11 años aproximadamente
Comienza a ser capaz de manejar las operaciones lógicas esenciales, pero siempre que los elementos con los que se realicen sean concretos. En el aspecto social, el niño ahora se convierte en un ser verdaderamente social.
Operaciones formales o abstractas
Desde los 12 años en adelante, aunque como Piaget determinó, la escolarización puede adelantar este momento hasta los 10 años incluso.
Los niños o adolescentes se caracterizan por su capacidad de desarrollar hipótesis y deducir nuevos conceptos, manejando representaciones simbólicas abstractas sin referentes reales, con las que realiza correctamente operaciones lógicas. Desarrolla sentimientos idealistas y se logra formación continua de la personalidad, hay un mayor desarrollo de los conceptos morales.


La teoría de Piaget ha sido denominada Epistemología Genética porque estudió el origen y desarrollo de las capacidades cognitivas desde su base orgánica, biológica y genética, encontrando que cada persona se desarrolla a su propio ritmo. Piaget considera el pensamiento y la inteligencia como procesos cognitivos que tienen su base en un sustrato orgánico – biológico   que va desarrollándose paralelamente con la maduración y el crecimiento biológico. En la base de este proceso se encuentran dos funciones: asimilación y acomodación, que son básicas para la adaptación del organismo a su ambiente. Esta adaptación se entiende como un esfuerzo cognoscitivo del individuo para encontrar un equilibrio entre el mismo y su ambiente.

     • Mediante la asimilación el organismo incorpora información al interior de las estructuras        cognoscitivas a fin de ajustar mejor el conocimiento previo que poseen. Es decir, el individuo        adapta el ambiente a si mismo y lo utiliza según lo concibe.

     • La segunda parte de la adaptación, la acomodación es un comportamiento inteligente que necesita incorporar la experiencia de las acciones para lograr su cabal desarrollo.

Estos mecanismos de asimilación y acomodación conforman unidades de estructuras cognoscitivas que Piaget denomina esquemas, que son representaciones interiorizadas de acciones, como cuando se efectúa algo mentalmente sin realizar la acción. Así, para Piaget el desarrollo cognoscitivo se da de dos formas: la 1ra corresponde al propio desarrollo cognoscitivo, como un proceso adaptativo de asimilación y acomodación, el cual incluye la maduración biológica, experiencia, transmisión social y equilibrio cognoscitivo. La 2 da forma de desarrollo cognoscitivo se limita a la adquisición de nuevas respuestas para situaciones específicas o a la adquisición de nuevas estructuras para determinadas operaciones mentales especificas, lo cual va íntimamente ligado con el lenguaje.

El Lenguaje:

La capacidad para comprender y utilizar el lenguaje es uno de los principales logros de la especie humana, la adquisición del lenguaje se da en forma lineal, desde imitaciones de sonidos y vocalizaciones, hasta el uso de frases y oraciones completas. Al principio el lenguaje tiene un correlato con lo concreto pero, más adelante, le permite al niño hablar de hechos y usos que no están presentes; así también registra su pasado y expresa su futuro.
Este extraordinario fenómeno no puede explicarse simplemente desde la teoría del aprendizaje, lo que ha llevado a establecer otra hipótesis. La más destacada es posiblemente, la del lingüista estadounidense Noam Chomsky, quien planteo que el cerebro humano está especialmente estructurado para comprender y reproducir el lenguaje, por lo que no requiere aprendizaje formal, y se desarrolla al entrar el niño en contacto con el. Aunque los psicolingüístas del desarrollo no están de acuerdo con todos los conceptos de Chomsky, si aceptan los sistemas lingüísticos mentales especiales.
La adquisición del lenguaje supone 3 conceptos fundamentales para que éste se desarrolle:

     • La motivación del entorno familiar y del medio que rodea al niño.
     • Las funciones motoras, físicas y respiratorias.
     • Las capacidades cognitivas de ordenamiento y comprensión.

A partir del lenguaje se desarrollan las capacidades cognitivas los cuales llevan a los conceptos verbales abstractos que reflejan el aprendizaje del individuo y por ende su inteligencia.

Inteligencia y aprendizaje:

La inteligencia podría definirse como la capacidad para operar eficazmente con conceptos verbales abstractos. Esta definición se refleja en las preguntas de los Test de inteligencia infantiles. Dos de los más conocidos, el Stanford – Binet y el Weschler Intelligence Scale for children (más conocido por WISC, versión infantil de la WAIS – Weschler Adult Intrelligence Scale, la prueba individual de inteligencia más famosa). Se usan tanto para medir el desarrollo intelectual del niño como para predecir sus resultados académicos. Debido a que el aprendizaje escolar depende, al parecer, de la capacidad de razonamiento verbal
El contenido de estos Test es muy apropiado, como demuestra la relación que hay entre los resultados de los Test de inteligencia y el éxito escolar, sin embargo, las predicciones basadas exclusivamente en los Test de este tipo resultan imperfectas, porque no miden la motivación, y el conocimiento sobre las capacidades necesarias para el éxito escolar, es incompleto. Por otro lado, se ha cuestionado que los Test de inteligencia sean apropiados para niños de minorías étnicas, que pueden no responder adecuadamente a ciertos ítems debido a diferencias culturales o a la falta de comprensión del lenguaje empleado, más que por una deficiencia intelectual

Tendencias actuales:

Los psicólogos infantiles continúan interesados en la interacción de los condicionamientos biológicos y las circunstancias ambientales que influyen en el comportamiento y su desarrollo, en el papel de las variables cognitivas en la socialización, especialmente en la adopción del rol sexual correspondiente, y en la comprensión misma de los procesos cognitivos, su adquisición y evolución. Actualmente los psicólogos están de acuerdo en que determinados factores biológicos de riesgo, como el peso escaso en el momento del nacimiento, la falta de oxígeno antes o durante el mismo y otras desventajas físicas o fisiológicas son importantes en el desarrollo y en el   comportamiento posterior del individuo.

Gran parte de las investigaciones actuales en psicología del desarrollo o evolutiva tratan de identificar los componentes cognitivos (la memoria o la capacidad de atención) empleados en la resolución de problemas. Algunos psicólogos estudian la identificación de los procesos que se presentan durante la transición de un nivel de pensamiento a otro en el desarrollo del individuo. Otras áreas de investigación hacen referencia a los componentes cognitivos de la lectura y el cálculo. Se espera que todas estas investigaciones conduzcan a la mejora de los métodos de enseñanza escolar y de educación especial